martes, 27 de agosto de 2013

El capitalismo hindú se globaliza...

Los indios echan redes en Europa

Las empresas del gigante asiático aceleran las compras de grupos extranjeros

 Madrid 21 JUL 2013 - El País, Madrid, España
Concesionario de Mahindra en la ciudad de Chandigarh / AJAY VERMA (REUTERS)

Las grandes empresas indias, muy activas aquí entre 2004 y 2008, vuelven a estar interesadas en nuestro país. Al menos es la impresión de los expertos en relaciones empresariales España-India, quienes sugieren que la operación entre Cie Automotive y Mahindra podría señalar el principio de esa nueva etapa.
La empresa vasca firmó el mes pasado un acuerdo con Mahindra para la creación de una división conjunta de componentes (forja y estampaciones), con sede en Bombay, controlada por Cie Automotive, y la compra del 13,5% de esta por el grupo indio. Una operación que Anton Pradera, presidente de Automotive, considera decisiva ya que “se trata de un mercado, el indio, que pasará de 3 a 10 millones de coches anuales, en los próximos años, esto además del resto del sur de Asia”. Y el que un grupo tan potente como Mahindra confíe en Automotive para sus operaciones de componentes a escala mundial no dejará de actuar como un reclamo de las potencialidades del tejido empresarial español, en duda debido a la crisis, señalan en el sector.
Todo indica que las grandes compañías indias, beneficiarias de un crecimiento del PIB del 5,6% este año y el 6,3% el que viene, se preparan para una nueva ola de compras en Europa, que implicará también a España. Según Business Standard, las compras indias en el exterior ya crecieron un 12% el año pasado, en buena parte debido a las facilidades crediticias que están encontrando para sus operaciones de parte de bancos como Citigroup o Deutsche Bank. Tanto que la reciente compra de Cooper Tyre (Estados Unidos) por un grupo indio fue íntegramente financiada por deuda. Para crecer fuera, grandes grupos como Tata, Reliance o Mahindra, farmacéuticas como Ranbaxy o tecnológicas como Infosys o Wipro necesitan acceder a la propiedad de empresas que les den cuota de mercado, clientes corporativos, redes de distribución e incluso tecnología.
Pero, estas empresas no son novatas. Hace mucho que perdieron el miedo a Europa. El fuego lo rompió Lakshmi Mittal, quien lanzó en 2006 una de las mayores opas de la historia de Europa, sobre Arcelor: una transacción valorada en casi 30.000 millones de euros. Un año después otro gigante, el grupo Tata, se hacía con la siderúrgica británica Corus Group por 9.140 millones de euros. Y unos meses más tarde, ya en 2008, otra división, Tata Motors, se hacía nada menos que con dos marcas míticas de Reino Unido, Jaguar y Land Rover, adquiridas a Ford.
Cie Automotive ha sellado un acuerdo estratégico con Mahindra
Según Bloomberg, las compañías indias han anunciado 1.995 adquisiciones de empresas fuera del país por 116.000 millones de dólares entre 2000 y 2012. Todo esto es muy reciente. Mientras que en 2000 el país invertía solo 500 millones, seis años después superaba los 14.000 millones. Pradera no ve nada de anormal en esta ambiciosa carrera. “Los indios”, dice, “tienen tres herramientas, el inglés, mucha gente bien formada en países anglosajones, muy capaz en matemáticas, y el hecho de ser la mayor democracia del mundo”.
Se espera que la nueva etapa de inversiones en España, una vez que la economía se recupere, supere la del periodo 2004-2008. Pese a que España, se dice, seguirá siendo plato de segunda mesa para estas firmas. “Cuando piensan en Europa piensan en Reino Unido, y después en Alemania”, apunta Jacinto Soler, de Emergia, una consultora especializada en India, que ha trabajado para Reliance.
Mientras que Tata ha invertido en Reino Unido más de 15.000 millones de dólares, en España su compra más importante fue la de Hispano Carrocera, en 2005, seguida de otra menor, la de Serviplem, tres años después. La adquisición de la firma zaragozana se hizo en el peor momento. El año pasado la empresa, rebautizada como Tata Hispano, no vendió casi nada aquí. “Están teniendo que exportar la mayor parte de la producción”, explica Gour Saraff, director de la Europe India Chamber of Commerce, “ya que sus clientes, los Ayuntamientos, están sin liquidez”.
Tata está también presente en España con su marca de vehículos, Tata, e indirectamente con Jaguar y Land Rover. Con resultados distintos. Mientras que Tata sigue casi inédita, Jaguar y Land Rover se comportan mejor que otras marcas de lujo.
Los empresarios se benefician del crecimiento de la economía india
La entrada de Tata en las dos marcas británicas ha sido toda una historia de éxito. Lograron lo que Ford no pudo: ponerlas en valor. Entre enero y mayo las ventas de Jaguar y Land Rover en Europa subieron 13,1%; las de Volvo cayeron un 11%, y las de BMW, un 2%. También Mahindra empieza a vender aquí sus todoterreno. Además de que, explica Saraff, “suministra partes de los motores, transmisiones y cajas de velocidad a plantas españolas como la de Ford”. El grupo indio tiene una amplia cartera de actividades en Europa: en componentes (para Volvo, Scania, Daimler o Renault) y en productos de alimentación o en las tecnologías de la información (TIC), a través de Satyam, para clientes como BP o Nestlé. Pradera confía en que las dos marcas de coches acaben imponiéndose en Europa. “Están haciendo la transición de las series cortas a las largas, tienen productos competitivos y están tratando de aumentar su potencial tecnológico. Además de que tienen una ambición muy fuerte”, subraya.
La mayor presencia de Tata en España parece estar en el outsourcing de TIC. Pese a que su filial TCS tiene ya cierta masa crítica, se cree que tanto esta como otras empresas indias acabarán por adquirir alguna empresa española. Infosys, que tiene un acuerdo global con el BBVA desde 2008 para la implantación del Finacle Banking Solution, llegó a negociar la compra de Everis. “Algunas de estas compañías indias adquirieron empresas en Latinoamérica, que hacen outsourcing para clientes españoles”, explica Soler. Pero se están preparando para reforzar su presencia en Europa, y España no se quedará al margen. “Los servicios en la Nube van a ser una oportunidad para empresas como Infosys, Wipro y otras, habituadas a trabajar en Estados Unidos en un entorno más competitivo”, asegura Saraff. Ha habido ya varias compras en Europa en los últimos meses como la compra de la suiza Lodestone por Infosys y la francesa Alti por Tata.
Otro sector vital para los indios es el de los genéricos. La pionera aquí fue Ranbaxy, primer fabricante indio, que se instaló oficialmente en 2004. Le siguieron otras como Zidus Cadila en 2008 y Vivimed en 2011. No parece, sin embargo, que estén muy satisfechas de los resultados. Los recortes del gasto sanitario y los retrasos las están afectando.

Nuestra relación comercial con la India

La India espera duplicar el comercio con América Latina en cinco años

 Nueva Delhi 22 AGO 2013 - El País, Madrid, España
Un trabajador mete algodón en una bolsa en un taller en las afueras de Jammu, la capital invernal de la Cachemira bajo soberanía india. EFE/Archivo / EFE

La India espera duplicar el comercio bilateral con América Latina en los próximos cinco años hasta los 60.000 millones de dólares si el crecimiento de las relaciones económicas continúa al ritmo actual.
En un foro en Nueva Delhi en el que participaron hoy los embajadores en el país asiático de México, Jaime Nualart, Chile, Cristian Barros Melet, y Brasil, Carlos Sergio Sobral Duarte, se subrayó el potencial de crecimiento comercial entre la India y América Latina.
"América Latina es el espejo de la India", afirmó Nualart, quien subrayó que a pesar de la distancia que las separa ambas regiones comparten similitudes como ser sociedades religiosas, con fuertes valores familiares y en desarrollo.
Por su parte, el embajador brasileño remarcó que desde 2001 el comercio bilateral entre su país y la India se ha multiplicado por 10 hasta alcanzar los 10.000 millones de dólares el año pasado.
Un alto crecimiento de las relaciones comerciales que en opinión del diplomático muestra el dinamismo de las relaciones entre ambos países.
"El objetivo es que en 2015 se llegue a los 15.000 millones de dólares", afirmó Duarte, en el foro organizado por el Instituto Aspen en la capital india.
El representante diplomático de Chile bromeó sobre el hecho de que su país es el más lejano de la India, pero subrayó que a pesar de ello el comercio entre ambos países creció un 83 % desde que se firmó un acuerdo económico en 2006.
Así, Chile exportó a la India por valor de 2.593 millones de dólares en 2012, el 80 % procedente del cobre, mientras que el país asiático exportó al latinoamericano por valor de 655 millones de dólares, explicó Barros.
Unas cifras que continuarán creciendo gracias a la próxima ampliación de un acuerdo comercial que dará acceso al mercado indio a la casi totalidad de los productos chilenos.
El embajador mexicano Nualart afirmó que el comercio bilateral entre su país y la tercera economía asiática se situó en los 6.200 millones de dólares el pasado año, y se prevé que alcance los 10.000 millones en 2015.
Pero también afirmó que los intercambios comerciales con China alcanzaron los 62.000 millones de dólares en 2012 y "China está tan lejos como la India".
En su opinión, el margen de crecimiento de las relaciones comerciales entre los países latinos y la India es enorme.
Nualart subrayó además el papel de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que suman unos 600 millones de habitantes, y que ofrece a la India grandes oportunidades.
En la actualidad los recursos naturales constituyen la mayor parte de las exportaciones latinoamericanas a la India, mientras que el país asiático exporta productos farmacéuticos, químicos, textiles y piezas de automóvil.
El periodista Pramit Pal Chaudhuri, quien moderó el foro, afirmó que hasta hace poco hablar de América Latina en la India traía imágenes de fútbol y vino, pero ahora es "mucho más que eso: es economía, agricultura y muchas otras cosas".

Unaa reflexión sobre la coyuntura actual

¿Qué le sucede a India?

Después de años de crecimiento, el PIB del país asiático se ha desacelerado de forma abrupta

 11 NOV 2012 - El País, Madrid, España

El reciente deterioro macroeconómico de India es desafortunado. Después de varios años de un desempeño extraordinario, el crecimiento del PIB se ha desacelerado abruptamente. Es muy probable que la producción crezca menos del 5% este año, lo que es inferior a las tasas del 6,8% de 2011 o 10,1% de 2010.
Las reformas se han estancado en medio de una profunda parálisis política. Las principales economías emergentes se enfrentan a una disminución de la demanda externa, pero la desaceleración en India se ha visto agudizada por una caída de la inversión que refleja una pérdida más profunda de dirección del Estado y falta de confianza del sector empresarial. Incluso las previsiones del Fondo Monetario Internacional de una modesta mejoría en 2013 se basan en la capacidad del Gobierno para reavivar las numerosas reformas económicas que no avanzan.
El reciente letargo de India ha provocado un cambio notable en la opinión global. Hace apenas un par de años, India estaba desarrollando una reputación de ser un buen lugar para invertir. Los jefes de Estado se apresuraban a reunirse con los líderes empresariales en Mumbai y con ello sentar las bases para expandir significativamente el comercio y la inversión. Ahora su interés ha disminuido al igual que las cifras macroeconómicas.
El Gobierno de India debe considerar las crecientes amenazas a su calificación de crédito, que tiene grado de inversión
Y con todo, los cambios que actualmente se están produciendo solo han invertido las cosas. El octogenario primer ministro indio, Manmohan Singh, alertó recientemente de la necesidad urgente de dar un nuevo impulso. Economistas de todo el mundo han tomado nota de la llegada de Raghuram Rajan como economista jefe al Ministerio de Finanzas. Rajan es un investigador académico estrella, un brillante escritor de economía política y ex economista jefe del FMI. Pero es muy difícil pensar que Sonia Gandhi, presidenta del Congreso Nacional Indio y política más poderosa del país, tenga la misma agenda que Singh.
Es cierto que el Gabinete se está recomponiendo con ministros más jóvenes. Sin embargo, el proceso muestra una continuación de la tradición en la que gran parte de los ministros son elegidos según su lealtad a la familia Gandhi en lugar de considerar sus méritos y logros.
Por desgracia, para un país tan pobre como India solo el rápido crecimiento sostenido puede conducir a progresos duraderos. La tasa de pobreza de India (un indicador que se reconoce es difícil de medir en términos conceptuales y prácticos) disminuyó en un 50% entre 1981 y 2010, y ahora no llega al 30% de la población, un logro extraordinario. No obstante, Asia Oriental, que crece más aceleradamente, ha experimentado un progreso significativamente mayor y su tasa de pobreza ha caído del 77% al 14% en el mismo periodo.
La infraestructura está mejorando lentamente, pero los caminos, los puertos, el acceso al agua y la red eléctrica siguen siendo pésimos en muchas partes del país
¿Por qué se ha desacelerado el crecimiento de India? Durante muchos años India se benefició del impacto a largo plazo de la liberalización económica de principios de los años noventa. En aquel entonces, Singh era ministro de Finanzas y tuvo una participación clave. Pudo tener el apoyo del FMI —que tenía una verdadera influencia política, debido a que India requirió un programa de rescate en 1991— para lograr respaldo externo y hacer frente a los enormes obstáculos internos a las reformas. Sin embargo, ahora, no hay un contrapeso externo a la presión política nacional, que está paralizando una mayor liberalización.
Ahora el Gobierno de India debe considerar las crecientes amenazas a su calificación de crédito, que tiene grado de inversión. Las principales agencias calificadoras se quejan cada vez más de la falta de una estrategia de crecimiento y de los excesivos déficits públicos de India. Sin embargo, el impacto ha sido limitado debido a la habilidad de las autoridades para endosar deuda a los bancos locales, las compañías de seguros y los fondos de pensiones cautivos.
En efecto, este impuesto financiero represivo sobre los ahorradores internos sigue siendo una enorme y opaca fuente de financiamiento del endeudado Gobierno indio. También impide que esos fondos se canalicen a proyectos de inversión del sector privado, que tienen tasas de rendimiento mucho más elevadas que las que ofrece el Gobierno.
Por disfuncional que parezca la Europa descentralizada en estos tiempos, podría ser beneficioso para India ir en esa dirección
La buena noticia en términos económicos es que todavía hay alternativas para reavivar el crecimiento. Aunque India hace bien en no ir al extremo de la liberalización financiera como lo hizo Estados Unidos en las décadas previas a la actual recesión, sí puede hacer muchas cosas sin tomar riesgos inadecuados, como explicó concienzudamente la comisión encabezada por Rajan hace algunos años.
El sector minorista es una fuente de ineficiencia que en efecto supone un enorme impuesto para los pobres de India mediante un aumento de los precios. En lugar de presentar demandas contra minoristas extranjeros como Wal-Mart, India debería estar buscando la manera de emular y beneficiarse de los métodos altamente eficientes de esta empresa. La infraestructura está mejorando lentamente, pero los caminos, los puertos, el acceso al agua y la red eléctrica siguen siendo pésimos en muchas partes del país.
Por supuesto, el Gobierno democrático de India no puede simplemente imponer su voluntad al público y destruir el medio ambiente para crear infraestructuras. No obstante, los obstáculos también incluyen la corrupción de burócratas y políticos en todos los niveles, una amplia red de resistencia a la reforma.
Algunos sostienen que la parálisis del Gobierno central en una democracia de 1.200 millones de personas es inevitable, y que la única forma de dar un nuevo dinamismo a India es mediante el establecimiento de una confederación más flexible de los Estados que la componen. La descentralización liberaría a los Estados con mejor desempeño económico. Además, mediante el combate a la cultura de dependencia de la ayuda pública en los Estados con peores resultados económicos, las regiones más pobres de India podrían beneficiarse también a largo plazo.
Por disfuncional que parezca la Europa descentralizada en estos tiempos, podría ser beneficioso para India ir en esa dirección, incluso cuando Europa lucha por centralizarse más. La descentralización puede parecer una idea poco realista pero también lo parecía la Unión Europea alguna vez. Si la nueva agenda de reformas de Singh vuelve a ser bloqueada, tal vez será el momento para una evaluación más radical.
Kenneth Rogoff, ex economista jefe del FMI, es profesor de Economía y Políticas Públicas de la Universidad de Harvard.
(c) Project Syndicate, 2012.
Traducción de Kena Nequiz.

Buenas noticias...

Rajan será el nuevo gobernador del banco central de India

Este antiguo economista jefe del FMI entre 2003 y 2006 deberá combatir la elevada inflación

 Madrid 6 AGO 2013 - El País, Madrid, España
Raghuram Rajan, nuevo gobernador del Banco de la Reserva Federal de la India / EFE
El gobierno de India ha acordado nombrar a Raghuram Rajan, antiguo economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI) entre 2003 y 2006, como próximo gobernador del banco central. Rajan sucederá a Duvvuri Subbarao por un periodo de tres años y tomará posesión de su cargo el próximo mes, cuando se convertirá en uno de los gobernadores más jóvenes que haya tenido la institución.
El nombramiento de Rajan, que desde 2012 era jefe de asesores del Ministerio de Finanzas, se produce en medio de una caída imparable de la rupia, que ha perdido en los últimos seis mese un 13% frente al dólar. La debilidad cambiaria ha exacerbado las presiones inflacionistas, que alcanzaron el 10% en junio, lo que ha obligado a la entidad a subir los tipos de interés en medio de la desaceleración que atraviesa la economía.El año pasado la economía india registró un crecimiento del PIB del 5%, el menor ritmo desde 2005.
Rajan se hizo famoso en 2005 por advertir a los banqueros centrales del riesgo de una crisis financiera 
Rajan se hizo famoso en 2005 por advertir a los banqueros centrales reunidos en Jackson Hole, Wyoming, del riesgo de una crisis financiera si se continuaba con el proceso de desregulación del sector y lo hizo en medio de un homenaje al expresidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan. Su intervención fue respondida con dudas críticas por cuestionar el legado del banquero estadounidense pero la crisis ha demostrado la corrección sus planteamientos. En la actualidad muchos de sus trabajos versan sobre el impacto económico y social que tiene la creciente desigualdad.

La otra nueva potencia...

La India huye del fantasma de la crisis que la lanzó al libre mercado

 Nueva Delhi 27 AGO 2013 - El País, Madrid, España
Un hombre pasa junto a un cartel anunciador de un establecimiento de cambio de divisas en Bombay, India. EFE/Archivo / EFE

Hace dos décadas la India comenzó a liberalizar su economía y el proceso la catapultó este milenio a un vertiginoso crecimiento, pero hoy el sueño de ser una superpotencia mundial parece esfumarse por su cada vez más delicada coyuntura.
Quizás exageradamente, muchos han comparado la crisis actual con la de 1991, cuando en un episodio recordado con cierta deshonra el gigante asiático pidió ayuda al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial por problemas en la balanza de pagos.
La India era entonces un país autárquico que se abastecía de petróleo a través de Moscú, su gran aliado comercial, pero la caída de la Unión Soviética le obligó a comprar energía en el mercado libre y la Guerra del Golfo cerró el grifo de importantes remesas.
Con una inflación desbocada y una alta tasa de desempleo, Nueva Delhi se quedó ese año con unas reservas de divisas al mínimo -240 millones de dólares-, suficientes para pagar solo dos semanas de importaciones.
El rescate internacional trajo bajo el brazo el mandato de iniciar una serie de profundas reformas económicas, lideradas por el hoy primer ministro, Manmohan Singh -en ese momento titular de Finanzas-, que introdujeron a la India en el libre mercado.
La historia que vino después es conocida: nace esa India moderna, con crecientes núcleos urbanos y grandes centros comerciales, con sus nuevos ricos, la burbuja inmobiliaria, apertura del turismo o la aparición de una pequeña clase media con mayor capacidad de consumo.
El presente milenio registró aumentos exponenciales de la inversión extranjera, amplias subidas anuales de la renta 'per cápita' y un crecimiento del PIB cercano a los dos dígitos.
Un cuento de éxito con el que los líderes indios y parte de la comunidad internacional llegaron a creer que la India, que se veía fuerte ante la crisis financiera global, podría codearse con China.
Hasta 2011, año en el que empezó la caída gradual de los indicadores macroeconómicos.
El PIB se desaceleró -en 2012-13 fue un 5 %-, la producción industrial se apagó y las exportaciones se estancaron.
Todo ello en una fase ampliamente criticada por los analistas de extraordinaria pasividad reformista, en el segundo mandato de un Singh que hasta hacía poco había vestido el traje de artífice del milagro económico.
Con la explosiva crisis de divisa actual -la rupia se ha depreciado un 18 % frente al dólar desde mayo-, algunos expertos temen consecuencias mayores.
El Gobierno, que en las últimas semanas ha liberalizado sectores de su economía para atraer inversiones a la desesperada y al tiempo ha restringido la salida de capitales del país para frenar la devaluación, insiste en restar dramatismo.
"No hay motivo para el pánico que se ha instalado en el mercado de divisas y que altera otros mercados. Confiamos en que la estabilidad regresará y que podremos trabajar en promover las inversiones y el crecimiento", dijo la semana pasada el ministro de Finanzas, P.Chidambaram.
En la misma línea, el gobernador del banco central (RBI), D. Subbarao, afirmó que las reservas de divisa extranjera son "adecuadas" y que las medidas tomadas deben atajar "la volatilidad".
Los críticos, sin embargo, apuntan al elevado déficit por cuenta corriente del país (4,8 %) y subrayan que la devaluación de la rupia repercutirá en la inflación que las autoridades se han esforzado en controlar estos años incluso a costa de crecer menos.
Para el profesor Ramkishen S. Rajan, de la Universidad George Mason (EEUU), "la falta de claridad en la intervención del RBI ha añadido incertidumbre" y se ha entrado en una "espiral viciosa de depreciación que conduce a retener capitales hacia la India".
"Este Gobierno pierde credibilidad entre los inversores y nadie quiere tomar grandes decisiones hasta que haya más claridad", argumentó a Efe Rajan, que recordó que en 2014 hay unas elecciones generales muy abiertas.
Pero el economista evitó hacer comparaciones con 1991, pues aquella crisis "se debió a un largo número de años de políticas macroeconómicas insostenibles".
Si bien es cierto que en cuatro meses las reservas se han menguado en 18.000 millones de dólares, el Estado aún tiene 278.000 millones en las arcas y la confianza de una diáspora de 20 millones de indios que al año aportan un cuarto de esa cantidad en remesas.
Y a pie de calle, de momento, llama más la atención la elevada inflación de un producto básico como la cebolla, algo problemático en un país donde la mayoría gana menos de dos dólares al día.
"La India es un país grande, no hay que preocuparse tanto. Dime dónde consigue uno un interés bancario del 10 % por sus depósitos. Si eso es crisis...", zanjó Sanjay Adlaka, propietario de una tienda de textiles, pese a admitir que sus beneficios se reducirán este año por el encarecimiento de las importaciones.