miércoles, 25 de septiembre de 2013

En ocasión del Quinto Centenario del descubrimiento del Océano Pacífico

El sueño del paso a la India

En una carta fechada el 20 de enero de 1513 Vasco Núñez de Balboa da cuenta al rey de España de grandes secretos: el principal es el oro

 24 SEP 2013 - El País, Madrid, España
'Toma de posesión de la Mar del Sur' de Vicente Urrabieta. Museo Naval. Exposición La exploración del Pacífico. 500 años de historia' que exhibirá Casa de América en Madrid, del 2 de octubre al 2 de febrero de 2014.
En una carta fechada el 20 de enero de 1513 Vasco Núñez de Balboa da cuenta al rey de España de “las cosas y los grandes secretos que en esta tierra hay, de que Dios os ha hecho dueño, y a mí me las ha dejado descubrir primero que a otro ninguno”. Al señor, entonces, de toda aquella tierra le confía Balboa los secretos que él ha sabido desentrañar “con buena industria y muchos trabajos”. Los secretos son dos: uno, que por fin, en el oeste del Darién, ha encontrado una tierra donde hay oro en abundancia, de la cual ha hecho ya la separación del quinto real; dos, que los caciques le han contado que más allá de sus provincias, a solo tres jornadas de marcha hacia el sur, hay otro mar en cuyas costas e islas el oro es más abundante aún. Allá, “en la otra mar”, los ríos fluyen cargados de grandes pepitas de oro, en los cauces de los arroyos secos el oro se coge sin siquiera cavar, abierto como está a quien quiera tomarlo; el oro, por otra parte, es tanto que se lo guarda en tarimas hechas de ramas, porque guardarlo en cestas sería imposible, y los nativos lo tienen en tan poco que los cambian con los extranjeros por algodón. Para llegar hasta allí, y apoderarse de esas riquezas fabulosas todo lo que Balboa necesita es un refuerzo de quinientos hombres de la isla Española, cuyo envío ruega al rey.
La carta va y viene sin mayor orden entre protestas de fidelidad, descripciones de sus padecimientos al marchar entre las ciénagas y los ríos caudalosos, la seguridad de que lo que le han contado es cierto, la exaltación de su conducta justa en el reparto de los bienes habidos y de su habilidad para sonsacar a los indígenas; como en una película porno, cuyo escaso argumento es desarticulado cada dos por tres por “la cosa en sí”, el discurso cada tanto se deshilacha como tal y retorna obsesivamente a la palabra “oro”, el oro del que están hechas las vasijas del otro mar, las piezas de oro que los caciques del otro mar guardan en sus casas en abundancia tal “que nos hacen estar a todos fuera de sentido”. Solo tiene una disposición más o menos estratégica en la carta la rogativa final, de que los hombres que se le envíen no sean bachilleres en Leyes “porque ningún bachiller pasa acá que no sean diablo y tienen vida de diablos, y no solamente ellos son malos más aún hacen y tienen forma por donde haya mil pleitos y maldades”.
Razón tenía el mínimo hidalgo Vasco Núñez para pedir esto último: él mismo había puesto preso y enviado a la fuerza de regreso a España a un bachiller designado por el Rey, y perdería unos años después la cabeza ejecutado por otro. Entre medio, y sin esperar la ayuda pedida, se lanzó a la conquista de aquellas otras costas del aquel otro mar rebosante de oro, y ganó para sí el título de haber sido el primero en divisar el Pacífico. Stefan Zweig ha relatado en una deliciosa miniatura la historia de aquella aventura, de aquella fuga hacia adelante, hacia la riqueza, que debía redimir a Balboa de las acusaciones de rebelión que pesaban sobre él. Debía redimirlo, pero no lo redimió: a la postre el descubrimiento ni lo hizo rico ni le salvó la vida; irónicamente, esa misma carta del 20 de enero, llegada al Rey casi un año más tarde, después del descubrimiento del Pacífico, dio origen a la expedición de Pedrarias que había de prender y decapitar a Balboa. El oro, el quinto real que acompañaba a la carta, se perdió en algún lado, igual que un indígena que Balboa enviaba con el oro para que explicara, lenguaraz mediante, cuánto más había en los territorios recién conquistados.
Si los motivos y la aventura de Vasco Núñez han sido magistralmente tratados por Zweig, reescribiendo las crónicas de Pedro Mártir y de López de Gómara, algunas otras partes de la historia aún dejan espacio para algunas preguntas. ¿Por qué llamó Balboa “Mar del Sur” al que había descubierto? La razón más obvia —porque cruzó el istmo que hoy llamamos de Panamá de norte a sur para llegar al Pacífico— podría no ser la única. Hay que recordar que a su muerte Colón todavía creía haber descubierto el camino a la China por el oeste. Por muchos años América siguió siendo, salvo para unos pocos estudiosos, un continente fantasma, una estribación del Asia o una barrera un tanto incómoda para llegar a las Islas de las Especies. En su primer viaje, acompañando a Alonso de Ojeda, Vespucio navega miles de kilómetros al sur, hasta la Patagonia, buscando el mítico Cabo de Cotigara que Ptolomeo describiera a partir de los relatos de Marco Polo; o sea, el punto que al sur de la China daba paso al estrecho que llevaba a la India. Solo más tarde logra calcular, sin instrumentos pero con asombrosa exactitud, el diámetro del Ecuador terrestre con menos de 80 kilómetros de error; era el mismo cálculo que habían hecho los griegos dos mil años antes, y el que manejaban los geógrafos de los Reyes Católicos que tanto desconfiaron, con razón, de que Colón pudiera llegar a las Indias en uno o dos meses de navegación. Un cálculo así destruía la idea de que América era el Cipango o el Catay de Marco Polo, forzando a pensar en un nuevo continente.
Modelo de carabela Pinta de 1989.
Sin embargo, lo que España quería era hacer por el Oeste lo que los portugueses habían logrado por el Este, obtener un paso marítimo a las Indias, y este deseo era lo bastante imperioso como para dominar la realidad: las tierras descubiertas tenían que ser el Asia o estar cerca de ella, o, más precisamente, ser la India, o estar muy cerca ella. El deseo o, si ustedes quieren, el sueño, se sobrepone a los cálculos de los geógrafos y, de paso, modela el lenguaje: durante siglos la Corona promulga Leyes de Indias, convoca a su Consejo de Indias y aún hoy nos hacemos un lío para distinguir los indios de la India de los indios americanos. Es inevitable pensar que la idea del paso austral de la China a la India pesara sobre el nombre de Mar del Sur que Balboa impuso al Océano descubierto. En este nombre, América sigue siendo una suerte de fantasma, de delgado paso entre los mares, aunque a la postre, al cabo de unas décadas, el mismo hecho del descubrimiento del Pacífico terminara por configurar a ese fantasma en un ser real.
La alucinante historia de la violencia y las penurias sufridas e infligidas por Balboa, marchando entre los manglares y las montañas, lanzando su pólvora y sus perros sobre los indígenas, “tomando posesión del mar” metido en él hasta la cintura en una escena que oscila entre lo ridículo y lo sublime, muriendo al fin decapitado, toda aquella pesadilla invita a la reflexión sobre el oro, el oro “que nos hace estar a todos fuera de sentido”*. Más allá de los motivos de Balboa y de los desesperados que lo acompañaban, más allá de la competencia de poder de los reinos de España y Portugal, el oro aparece cargado de un plus: es otra vez, como el paso del sur, un sueño, el sueño español de prolongar su Edad Media en los siglos por venir. Si el descubrimiento de América que Colón inicia y Balboa sin saberlo completa abrió paso a la Edad Moderna, no lo hizo de un modo uniforme: para España, que venía de terminar la guerra al moro, significó la posibilidad de seguir siendo unos siglos más una nación guerrera, una nación en la que el comercio y la industria eran incompatibles con la nobleza, aún con esa pobre nobleza que era la hidalguía. La España que el oro americano prolonga fluyendo desde América hasta la Europa protocapitalista es la España del Quijote, una nación envuelta en una ensoñación arcaizante. Las expresiones de ese sueño van desde la noble locura del hidalgo hasta la Disneylandia pseudomedieval de Cáceres, una ciudad donde los indianos se construyen palacios de muros espesos como fortalezas militares, ya no para defenderse de nadie sino para darse el gusto.
Un gusto caro: había de pagarlo, a la larga, la propia España, entrando a la modernidad tardía y desacompasadamente*.
En una versión especular, pero curiosamente coincidente con este quedar “fuera de sentido” el príncipe Panquiaco habla de la “ceguera y locura” que el oro genera en la mente de los españoles. Cuando estos, tras recibir unos 1250 kilos de oro de regalo de su padre el rey, empiezan a reñir por el reparto. Panquiaco se da un puñetazo en el pecho, derriba la balanza en que estaban pesando el oro y da uno de los más hermosos discursos que tengamos en la historia de Indias: “Si yo supiera, cristianos, que sobre mi oro habíades de reñir, no vos lo diera, ca soy amigo de toda paz y concordia. Maravíllome de vuestra ceguera y locura, que deshacéis las joyas bien labradas por hacer de ellas palillos, y que siendo tan amigos riñáis por cosa vil y poca. Más os valiera estar en vuestra tierra, que tan lejos de aquí está, si hay tan sabia y pulida gente como afirmáis, que no venir a reñir en la ajena, donde vivimos contentos los groseros y bárbaros hombres que llamáis. Mas empero, si tanta gana de oro tenéis, que desasoseguéis y aun matéis los que lo tienen, yo os mostraré una tierra donde os hartéis de ello”. Este es el punto de la historia, tal como la narra López de Gómara, en que Balboa recibe la noticia de “otro mar” donde viven gentes riquísimas en oro. Es sugestivo que la noticia haya surgido así, del ataque de ira de Panquiaco, que quizás a esa altura solo quería enviarlos más allá de su propia tierra. Por otra parte, habrá que esperar unas cuantas décadas hasta que las mejores cabezas de Europa, como Montaigne, introduzcan la discusión acerca de qué es pulimiento y civilización y que es ser bárbaro y grosero (cfr. Jean Starobinski, Remedio en el mal, Madrid, La Balsa de la Medusa, 2000).

lunes, 16 de septiembre de 2013

Un mártir del credo racionalista...

Narendra Dabholkar, activista de la ciencia en una India supersticiosa

Promovió el pensamiento científico ante las tradiciones dañinas para la gente

 Nueva Delhi 30 AGO 2013 - El País, Madrid, España
El activista Narendra Dabholkar, en 2008. / ASSOCIATED PRESS
Narendra Dabholkar, reconocido activista contra la superstición y la magia negra en India, fue asesinado. La mañana del pasado 20 de agosto el racionalista, de 67 años, paseaba por la ciudad de Pune, la ciudad más rica y cosmopolita en el Estado de Maharastra después de Bombay, al oeste del país. Fue entonces cuando varias balas disparadas por dos hombres desde una motocicleta alcanzaron su espalda y cuello. Irónicamente su cuerpo quedó cerca de un templo, tendido en un charco de sangre. El Gobierno apuntó indirectamente a los grupos radicales que lo tachaban de antihinduista por su trabajo de más de dos décadas promoviendo un pensamiento científico y crítico y oponerse a “las dañinas supersticiones que explotan a la gente”.
Fue muy triste para quienes lo conocían, pero no era tan sorpresivo. “Él y todos sabíamos que corría el riesgo de ser asesinado por su trabajo. A algunos no les convenía que él se opusiera a que siguieran engañando a miles y miles de personas”, explica por teléfono Purushottam Patil, que lo conocía desde hace 30 años.
Dabholkar escribió el proyecto de ley que pedía acción legal contra los santones que extorsionen a la gente con magia negra o vudú, que aseguran ser encarnaciones de dioses, tener poderes divinos o capacidad para curar diferentes males. Este proyecto de ley, que es el primero de este tipo en India, lleva pendiente ocho años. Pero al día siguiente de la muerte de Dabholkar el Gobierno del Estado se apresuró a pasar una ordenanza para prohibir los rituales y la magia negra, que todavía tiene que ser aprobada por el Parlamento.
La muerte del activista fue comparada con la del Mahatma Gandhi, padre de la nación. “De la misma forma que la voz de Gandhi fue reprimida, los puntos de vista y poder de Dabholkar fueron asesinados por gente que no está de acuerdo”, declaró el gobernador de Maharastra, Prithviraj Chavan, a pesar de que el activista lo había criticado recientemente en una rueda de prensa por no apresurar la legislación.
Su muerte representa un duro golpe para el racionalismo y para todos los que quieren un cambio progresista en India. La gente salió a manifestarse de forma espontánea tras su asesinato y fue convocada una huelga en el Estado. Incluso grupos de los que se oponían al trabajo de Dabholkar hicieron públicos sus comunicados en los que manifestaban conmoción y que, aunque estaban en desacuerdo con sus pensamientos ateístas, “su oposición es de carácter democrático y en base a la ley”.
Dabholkar estudió medicina y la ejerció a tiempo completo durante una década, pero con el tiempo quiso dedicarse a otras causas sociales. Sin embargo, seguía atendiendo a gente pobre de forma gratuita y muchas veces también les daba dinero para que compraran sus medicinas. Escribía y editaba una revista contra la superstición. Fundó la Maharashtra Andhashraddha Nirmoolan Samiti, (el comité para la erradicación de la fe ciega) que tiene unas 200 filiales en tres Estados de India. Pero también trabajó con pasión para muchas otras causas, entre ellas la aceptación de los matrimonios entre personas de diferentes castas y la conservación del medio ambiente.
Por eso su familia decidió no tirar sus cenizas en un río, como es la tradición. Durante su vida trató de convencer a la gente para que detuvieran este tipo de práctica porque contamina el agua. Sus cenizas serán esparcidas en su casa de campo, donde su mujer cultiva frutas y flores de manera orgánica.

Tiempos tormentosos en la India

La economía disipa los sueños de superpotencia de la India

 Nueva Delhi 3 SEP 2013 - El País, Madrid, España
Varias personas indias caminan junto a un símbolo de la divisa nacional, rupia, dibujada en la arena por el artista Sudarshan Pattnaik en la playa de Puri. EFE/Archivo / EFE

La India no se preguntaba si se convertiría en una superpotencia sino cuándo ante un futuro que se presentaba lleno de promesas: unas expectativas que ahora se disipan ante el enfriamiento de la economía y la caída de la rupia.
El crecimiento del país asiático se ralentizó al 4,4 % en el segundo trimestre del año, el ritmo trimestral más bajo desde 2009, y lejos del 9,5 % del mismo periodo de 2010.
Ese mismo año el presidente estadounidense, Barak Obama, y el primer ministro británico, David Cameron, trataban de seducir a la India en visitas llenas de grandes alabanzas: buscaban compartir la prosperidad de un país que planeaba inversiones millonarias en infraestructuras y armamento, entre otros sectores.
Mientras Occidente se hundía en la mayor crisis económica en décadas y el futuro europeo y estadounidense se oscurecía, la India se enfrentaba a un futuro brillante tras dos décadas creciendo a una media de 7 %, solo por detrás de China.
Pero la conversación nacional de la India ha pasado de discutir el futuro con optimismo a recordar el pasado con pesimismo.
El enfriamiento de la economía ha revivido la crisis de 1991 cuando el país asiático contaba con solo dos semanas de reservas de dólares y se vio obligado a abrir su economía a cambio de créditos del Fondo Monetario Internacional.
Las circunstancias de la India son más sólidas que en los años 90, algo que el primer ministro Manmohan Singh se apresuró a recordar en el Parlamento cuando afirmó recientemente que el país tiene reservas de dólares para seis meses.
Pero la tercera economía asiática -tras China y Japón- se enfrenta a su peor situación económica en dos décadas.
La rupia ha registrado continuos mínimos históricos frente al dólar en los últimos meses -ha llegado a perder un 20 % desde enero-, lo que ha empujado al déficit por cuenta corriente al 4,8 % y la inflación al 5,8 %.
La caída de su divisa es en parte consecuencia de la decisión de la Reserva Federal de poner fin al plan de estímulo monetario con la compra de Bonos del Tesoro, medida que ha llevado a los inversores a retirarse de las economías emergentes.
Esta medida también ha perjudicado a otras economías emergentes como Indonesia y Brasil, cuyas divisas también se han devaluado en los últimos meses.
Pero la pérdida de valor de la rupia, la moneda que más se ha depreciado frente al dólar, también refleja desconfianza en una economía que ha pasado de crecer a un 8 % de media en la última década a un 5 % en el último año fiscal que acabó en marzo de 2013.
La ralentización de la economía se explica con la caída de las manufacturas y el estancamiento de la industria y solo crece la agricultura, que representa menos de un 20 % del Producto Interior Bruto.
Algunos analistas señalan a Singh, padre de las reformas económicas de 1991 como ministro de Finanzas, por no tomar medidas liberalizadoras, no mejorar las terribles infraestructuras y llevar a cabo caros proyectos sociales.
"El Gobierno de Singh no ha aprovechado buena parte de la última década para asentar las bases para el crecimiento futuro", dijo a Efe el analista Nitin Pai, quien añadió que "los problemas de la economía india son locales".
Las indecisiones del Gobierno también han creado incertidumbre en torno al país asiático.
Hace dos años la India permitió la inversión exterior en supermercados y grandes superficies, una decisión que esperaban empresas como Walmart e Ikea.
El Gobierno revocó la medida para poco después volver a dar el visto bueno pero exigió a las compañías inversiones en infraestructuras y que un 30 % de sus productos fuesen locales.
A día de hoy ninguna multinacional del sector minorista está presente en la India, que esperaba que éstas modernizasen la infraestructura y la agricultura, de la que todavía depende dos tercios de los 1.200 millones de indios.
Y es que el crecimiento ha creado poco empleo en el país, que no ha seguido el modelo de producir manufacturas para la exportación como otros países asiáticos cuando salían de la pobreza como Corea del Sur, Japón o China.

Un MIT-boy, profesor de Chicago, en la mira pública

El visionario Raghuram Rajan es el nuevo gobernador del banco central indio

 Nueva Delhi 4 SEP 2013 - El País, Madrid, España
El nuevo gobernador del Banco de Reservas de la India (RBI), Raghuram Rajan (L), y el saliente, Duvvuri Subbarao (R), se funden en un abrazo tras su conocerse su nombramiento en una ceremonia celebrada en las oficinas principales del RBI en Bombay, la India. / EFE

El reputado economista Raghuram Rajan, conocido por predecir la crisis financiera global, tomó hoy posesión como gobernador del banco central de la India (RBI) en medio de una difícil situación económica y en el mercado de valores y divisas del país.
Rajan, de 50 años y ex economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), asumió el puesto en una ceremonia en la sede de la institución bancaria en la ciudad portuaria de Bombay de manos de su predecesor Duvvuri Subbarao, según los medios locales.
El nuevo gobernador deberá tomar medidas para frenar la caída libre de la rupia, que desde principios de mayo se ha depreciado más de un 20 % respecto al dólar.
También preocupa mucho en el gigante asiático la renqueante marcha de la economía, en notable desaceleración: el PIB aumentó en el último trimestre solo un 4,4 %, la peor marca en una década.
Nacido en Bhopal e hijo de un diplomático, Rajan se formó en los Institutos de Tecnología de Nueva Delhi y Massachusetts (EEUU) y ocupó el puesto de asesor y economista jefe del Fondo Monetario Internacional entre 2003 y 2006.
El economista, autor del libro "Grietas del sistema: Por qué la economía mundial sigue amenazada", es un prestigioso académico que en 2005 advirtió de que el modelo financiero podía provocar una grave crisis mundial, algo que sucedió tres años después.
"En caso (de recesión), es posible que las pérdidas que surgen de una catástrofe financiera no puedan ser asumidas en su totalidad por las generaciones actuales y deban ser compartidas con las generaciones futuras", sentenció entonces Rajan.
El economista "con encanto de estrella de rock", como lo han definido numerosos analistas, regresó a su India natal tras la llamada del primer ministro indio, Manmohan Singh, para ejercer como asesor económico del Ministerio de Finanzas durante el último año.
En los informes sobre la India redactados por Rajan durante ese periodo, el "visionario" economista, conocido por su franqueza, pareció mostrar cierto optimismo ante la evolución de la situación económica en el gigante asiático.
"Son tiempos difíciles para la India (...), pero con buenas políticas saldrá más fortalecida. La desaceleración es una llamada de atención para incrementar la cadencia de las reformas", dijo en febrero el por entonces consejero del Gobierno indio.
Sin embargo, en sus declaraciones previas a ocupar el cargo de gobernador del RBI, Rajan manifestó con prudencia que "no hay una varita mágica" para salir de la frágil situación económica que atraviesa la India.
"Tenemos ideas suficientes, pero falta mucho por hacer. Hay retos en la economía y (aunque las mejoras) no llegarán de inmediato, (...) nos aseguraremos de que haya mejoras diarias", sentenció Rajan, según recoge la agencia local PTI.
Los medios de comunicación indios remarcaron esperanzados el "buen recibimiento" que ha hecho la Bolsa de Bombay a la llegada de Rajan al RBI, cuyo principal selectivo registró hoy una subida del 1,83 % a la conclusión de la jornada tras semanas de bajadas habituales.

Se rompe otra barrera...

Críticas racistas a la nueva Miss América

Nina Davuluri, de origen indio, se corona como la más bella de Estados Unidos

Las redes sociales arden con comentarios llenos de prejuicios contra su ascendencia extranjera

 Nueva York 16 SEP 2013 - El País, Madrid, España
ATLAs
Nina Davuluri es la mujer más bella de Estados Unidos. Así lo consideróel jurado del último certamen de Miss America, celebrado la pasada noche en una Atlantic City que trata de olvidar el efecto devastador del huracán Sandy. Su coronación, sin embargo, fue acompañada de un verdadero ataque racista contra la joven en la redes sociales. Es la primera mujer de descendencia india en imponerse en el certamen. “Estamos haciendo historia”, dijo.
Davuluri, de 24 años, es original de Syracuse. La también Miss Nueva York hizo su puesta en escena al puro estilo Bollywood, sin ocultar sus orígenes. Comentó que quería ser doctora cuando terminara los estudios, como su padre, y se mostró en el examen muy segura de si misma cuando le preguntaron por la decisión de la presentadora Julie Chen recurrir a la cirugía para limar los rasgos de sus ojos. “Estoy en contra, aunque puede entenderlo”.
A las lágrimas de emoción y los abrazos con sus rivales, siguió nada más conocerse que era la ganadora una avalancha de tuits cuestionando su elección. Las preguntas de los jueces ya sirvieron para calentar el ambiente en las redes sociales. Pero el tono del ataque puso en evidencia como la raza sigue siendo un asunto controvertido en EE UU, pese a tener de presidente a un negro.
Miss América 2014, Nina Davuluri, baila al estilo Bollywood en el espectáculo de talentos del concurso. / MICHAEL LOCCISANO (AFP)
“¿Miss América? Quieres decir, ¿Miss Seven-Eleven?”, se podía en algunos de los tuits que siguieron al concurso, un chiste fácil que hace en referencia a la popular cadena de tiendas de conveniencia, cuyos locales suelen ser regentados por indios. Los que fueron más lejos la llamaban “Miss 11-S” y “Miss al-Qaeda”. Otros señalaban a los jueces del certamen de ser liberales y lamentaban que Theresa Vali no hubiera ganado porque defiende los valores tradicionales de EE UU.
Miss Kasas salió en la prueba de biquinis luciendo sus tatuajes de la Guardia Nacional. Otra dos americanas de origen asiático lograron colocarse entre las cinco finalistas: Crystal Lee (California) y Rebecca Yeh (Minnesota). La nueva Miss America ya fue objeto de polémica por unos comentarios que hizo sobre Mallory Hagan, la ganadora del anterior certamen, también de Nueva York.
Los ataques también sirvieron para poner de relieve la ignorancia de los autores de los comentarios. Davuluri no es musulmana, como respondieron otros tuiteros que salieron en defensa de la joven. Muchos señalaron también que el ejemplo de esta joven es otro más de que se puede lograr el sueño americano, una idea muy dañada por el fuerte golpe del derrumbe de Lehman Brothers hace justo cinco años.
Nina Davuluri es la segunda neoyorquina que se impone de manera consecutiva en el popular concurso de belleza. Hacía seis años que el certamen no se celebraba en Atlantic City. De momento mantuvo distancia ante la lluvia de comentarios racistas que inundaron Twitter. En su primer día de reinado tenía previsto acudir a Seaside Park y Seaside Heights, dos zonas en Nueva Jersey devastadas días atrás por un brutal incendio.
Esta no es la primera vez que el concurso está envuelto en polémica. En 2010, tras ser coronada Miss América, Rima Fakih se enfrentó a duras críticas por su ascendencia libanesa, ya que muchos no tardaron en relacionarla con el grupo terrorista Hezbolá. Lo mismo pasó en 1984, cuando la actriz, cantante y modelo Vanessa Williams se convirtió en la primera mujer negra que lograba en título de la más bella de Estados Unidos.

martes, 27 de agosto de 2013

El capitalismo hindú se globaliza...

Los indios echan redes en Europa

Las empresas del gigante asiático aceleran las compras de grupos extranjeros

 Madrid 21 JUL 2013 - El País, Madrid, España
Concesionario de Mahindra en la ciudad de Chandigarh / AJAY VERMA (REUTERS)

Las grandes empresas indias, muy activas aquí entre 2004 y 2008, vuelven a estar interesadas en nuestro país. Al menos es la impresión de los expertos en relaciones empresariales España-India, quienes sugieren que la operación entre Cie Automotive y Mahindra podría señalar el principio de esa nueva etapa.
La empresa vasca firmó el mes pasado un acuerdo con Mahindra para la creación de una división conjunta de componentes (forja y estampaciones), con sede en Bombay, controlada por Cie Automotive, y la compra del 13,5% de esta por el grupo indio. Una operación que Anton Pradera, presidente de Automotive, considera decisiva ya que “se trata de un mercado, el indio, que pasará de 3 a 10 millones de coches anuales, en los próximos años, esto además del resto del sur de Asia”. Y el que un grupo tan potente como Mahindra confíe en Automotive para sus operaciones de componentes a escala mundial no dejará de actuar como un reclamo de las potencialidades del tejido empresarial español, en duda debido a la crisis, señalan en el sector.
Todo indica que las grandes compañías indias, beneficiarias de un crecimiento del PIB del 5,6% este año y el 6,3% el que viene, se preparan para una nueva ola de compras en Europa, que implicará también a España. Según Business Standard, las compras indias en el exterior ya crecieron un 12% el año pasado, en buena parte debido a las facilidades crediticias que están encontrando para sus operaciones de parte de bancos como Citigroup o Deutsche Bank. Tanto que la reciente compra de Cooper Tyre (Estados Unidos) por un grupo indio fue íntegramente financiada por deuda. Para crecer fuera, grandes grupos como Tata, Reliance o Mahindra, farmacéuticas como Ranbaxy o tecnológicas como Infosys o Wipro necesitan acceder a la propiedad de empresas que les den cuota de mercado, clientes corporativos, redes de distribución e incluso tecnología.
Pero, estas empresas no son novatas. Hace mucho que perdieron el miedo a Europa. El fuego lo rompió Lakshmi Mittal, quien lanzó en 2006 una de las mayores opas de la historia de Europa, sobre Arcelor: una transacción valorada en casi 30.000 millones de euros. Un año después otro gigante, el grupo Tata, se hacía con la siderúrgica británica Corus Group por 9.140 millones de euros. Y unos meses más tarde, ya en 2008, otra división, Tata Motors, se hacía nada menos que con dos marcas míticas de Reino Unido, Jaguar y Land Rover, adquiridas a Ford.
Cie Automotive ha sellado un acuerdo estratégico con Mahindra
Según Bloomberg, las compañías indias han anunciado 1.995 adquisiciones de empresas fuera del país por 116.000 millones de dólares entre 2000 y 2012. Todo esto es muy reciente. Mientras que en 2000 el país invertía solo 500 millones, seis años después superaba los 14.000 millones. Pradera no ve nada de anormal en esta ambiciosa carrera. “Los indios”, dice, “tienen tres herramientas, el inglés, mucha gente bien formada en países anglosajones, muy capaz en matemáticas, y el hecho de ser la mayor democracia del mundo”.
Se espera que la nueva etapa de inversiones en España, una vez que la economía se recupere, supere la del periodo 2004-2008. Pese a que España, se dice, seguirá siendo plato de segunda mesa para estas firmas. “Cuando piensan en Europa piensan en Reino Unido, y después en Alemania”, apunta Jacinto Soler, de Emergia, una consultora especializada en India, que ha trabajado para Reliance.
Mientras que Tata ha invertido en Reino Unido más de 15.000 millones de dólares, en España su compra más importante fue la de Hispano Carrocera, en 2005, seguida de otra menor, la de Serviplem, tres años después. La adquisición de la firma zaragozana se hizo en el peor momento. El año pasado la empresa, rebautizada como Tata Hispano, no vendió casi nada aquí. “Están teniendo que exportar la mayor parte de la producción”, explica Gour Saraff, director de la Europe India Chamber of Commerce, “ya que sus clientes, los Ayuntamientos, están sin liquidez”.
Tata está también presente en España con su marca de vehículos, Tata, e indirectamente con Jaguar y Land Rover. Con resultados distintos. Mientras que Tata sigue casi inédita, Jaguar y Land Rover se comportan mejor que otras marcas de lujo.
Los empresarios se benefician del crecimiento de la economía india
La entrada de Tata en las dos marcas británicas ha sido toda una historia de éxito. Lograron lo que Ford no pudo: ponerlas en valor. Entre enero y mayo las ventas de Jaguar y Land Rover en Europa subieron 13,1%; las de Volvo cayeron un 11%, y las de BMW, un 2%. También Mahindra empieza a vender aquí sus todoterreno. Además de que, explica Saraff, “suministra partes de los motores, transmisiones y cajas de velocidad a plantas españolas como la de Ford”. El grupo indio tiene una amplia cartera de actividades en Europa: en componentes (para Volvo, Scania, Daimler o Renault) y en productos de alimentación o en las tecnologías de la información (TIC), a través de Satyam, para clientes como BP o Nestlé. Pradera confía en que las dos marcas de coches acaben imponiéndose en Europa. “Están haciendo la transición de las series cortas a las largas, tienen productos competitivos y están tratando de aumentar su potencial tecnológico. Además de que tienen una ambición muy fuerte”, subraya.
La mayor presencia de Tata en España parece estar en el outsourcing de TIC. Pese a que su filial TCS tiene ya cierta masa crítica, se cree que tanto esta como otras empresas indias acabarán por adquirir alguna empresa española. Infosys, que tiene un acuerdo global con el BBVA desde 2008 para la implantación del Finacle Banking Solution, llegó a negociar la compra de Everis. “Algunas de estas compañías indias adquirieron empresas en Latinoamérica, que hacen outsourcing para clientes españoles”, explica Soler. Pero se están preparando para reforzar su presencia en Europa, y España no se quedará al margen. “Los servicios en la Nube van a ser una oportunidad para empresas como Infosys, Wipro y otras, habituadas a trabajar en Estados Unidos en un entorno más competitivo”, asegura Saraff. Ha habido ya varias compras en Europa en los últimos meses como la compra de la suiza Lodestone por Infosys y la francesa Alti por Tata.
Otro sector vital para los indios es el de los genéricos. La pionera aquí fue Ranbaxy, primer fabricante indio, que se instaló oficialmente en 2004. Le siguieron otras como Zidus Cadila en 2008 y Vivimed en 2011. No parece, sin embargo, que estén muy satisfechas de los resultados. Los recortes del gasto sanitario y los retrasos las están afectando.

Nuestra relación comercial con la India

La India espera duplicar el comercio con América Latina en cinco años

 Nueva Delhi 22 AGO 2013 - El País, Madrid, España
Un trabajador mete algodón en una bolsa en un taller en las afueras de Jammu, la capital invernal de la Cachemira bajo soberanía india. EFE/Archivo / EFE

La India espera duplicar el comercio bilateral con América Latina en los próximos cinco años hasta los 60.000 millones de dólares si el crecimiento de las relaciones económicas continúa al ritmo actual.
En un foro en Nueva Delhi en el que participaron hoy los embajadores en el país asiático de México, Jaime Nualart, Chile, Cristian Barros Melet, y Brasil, Carlos Sergio Sobral Duarte, se subrayó el potencial de crecimiento comercial entre la India y América Latina.
"América Latina es el espejo de la India", afirmó Nualart, quien subrayó que a pesar de la distancia que las separa ambas regiones comparten similitudes como ser sociedades religiosas, con fuertes valores familiares y en desarrollo.
Por su parte, el embajador brasileño remarcó que desde 2001 el comercio bilateral entre su país y la India se ha multiplicado por 10 hasta alcanzar los 10.000 millones de dólares el año pasado.
Un alto crecimiento de las relaciones comerciales que en opinión del diplomático muestra el dinamismo de las relaciones entre ambos países.
"El objetivo es que en 2015 se llegue a los 15.000 millones de dólares", afirmó Duarte, en el foro organizado por el Instituto Aspen en la capital india.
El representante diplomático de Chile bromeó sobre el hecho de que su país es el más lejano de la India, pero subrayó que a pesar de ello el comercio entre ambos países creció un 83 % desde que se firmó un acuerdo económico en 2006.
Así, Chile exportó a la India por valor de 2.593 millones de dólares en 2012, el 80 % procedente del cobre, mientras que el país asiático exportó al latinoamericano por valor de 655 millones de dólares, explicó Barros.
Unas cifras que continuarán creciendo gracias a la próxima ampliación de un acuerdo comercial que dará acceso al mercado indio a la casi totalidad de los productos chilenos.
El embajador mexicano Nualart afirmó que el comercio bilateral entre su país y la tercera economía asiática se situó en los 6.200 millones de dólares el pasado año, y se prevé que alcance los 10.000 millones en 2015.
Pero también afirmó que los intercambios comerciales con China alcanzaron los 62.000 millones de dólares en 2012 y "China está tan lejos como la India".
En su opinión, el margen de crecimiento de las relaciones comerciales entre los países latinos y la India es enorme.
Nualart subrayó además el papel de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que suman unos 600 millones de habitantes, y que ofrece a la India grandes oportunidades.
En la actualidad los recursos naturales constituyen la mayor parte de las exportaciones latinoamericanas a la India, mientras que el país asiático exporta productos farmacéuticos, químicos, textiles y piezas de automóvil.
El periodista Pramit Pal Chaudhuri, quien moderó el foro, afirmó que hasta hace poco hablar de América Latina en la India traía imágenes de fútbol y vino, pero ahora es "mucho más que eso: es economía, agricultura y muchas otras cosas".

Unaa reflexión sobre la coyuntura actual

¿Qué le sucede a India?

Después de años de crecimiento, el PIB del país asiático se ha desacelerado de forma abrupta

 11 NOV 2012 - El País, Madrid, España

El reciente deterioro macroeconómico de India es desafortunado. Después de varios años de un desempeño extraordinario, el crecimiento del PIB se ha desacelerado abruptamente. Es muy probable que la producción crezca menos del 5% este año, lo que es inferior a las tasas del 6,8% de 2011 o 10,1% de 2010.
Las reformas se han estancado en medio de una profunda parálisis política. Las principales economías emergentes se enfrentan a una disminución de la demanda externa, pero la desaceleración en India se ha visto agudizada por una caída de la inversión que refleja una pérdida más profunda de dirección del Estado y falta de confianza del sector empresarial. Incluso las previsiones del Fondo Monetario Internacional de una modesta mejoría en 2013 se basan en la capacidad del Gobierno para reavivar las numerosas reformas económicas que no avanzan.
El reciente letargo de India ha provocado un cambio notable en la opinión global. Hace apenas un par de años, India estaba desarrollando una reputación de ser un buen lugar para invertir. Los jefes de Estado se apresuraban a reunirse con los líderes empresariales en Mumbai y con ello sentar las bases para expandir significativamente el comercio y la inversión. Ahora su interés ha disminuido al igual que las cifras macroeconómicas.
El Gobierno de India debe considerar las crecientes amenazas a su calificación de crédito, que tiene grado de inversión
Y con todo, los cambios que actualmente se están produciendo solo han invertido las cosas. El octogenario primer ministro indio, Manmohan Singh, alertó recientemente de la necesidad urgente de dar un nuevo impulso. Economistas de todo el mundo han tomado nota de la llegada de Raghuram Rajan como economista jefe al Ministerio de Finanzas. Rajan es un investigador académico estrella, un brillante escritor de economía política y ex economista jefe del FMI. Pero es muy difícil pensar que Sonia Gandhi, presidenta del Congreso Nacional Indio y política más poderosa del país, tenga la misma agenda que Singh.
Es cierto que el Gabinete se está recomponiendo con ministros más jóvenes. Sin embargo, el proceso muestra una continuación de la tradición en la que gran parte de los ministros son elegidos según su lealtad a la familia Gandhi en lugar de considerar sus méritos y logros.
Por desgracia, para un país tan pobre como India solo el rápido crecimiento sostenido puede conducir a progresos duraderos. La tasa de pobreza de India (un indicador que se reconoce es difícil de medir en términos conceptuales y prácticos) disminuyó en un 50% entre 1981 y 2010, y ahora no llega al 30% de la población, un logro extraordinario. No obstante, Asia Oriental, que crece más aceleradamente, ha experimentado un progreso significativamente mayor y su tasa de pobreza ha caído del 77% al 14% en el mismo periodo.
La infraestructura está mejorando lentamente, pero los caminos, los puertos, el acceso al agua y la red eléctrica siguen siendo pésimos en muchas partes del país
¿Por qué se ha desacelerado el crecimiento de India? Durante muchos años India se benefició del impacto a largo plazo de la liberalización económica de principios de los años noventa. En aquel entonces, Singh era ministro de Finanzas y tuvo una participación clave. Pudo tener el apoyo del FMI —que tenía una verdadera influencia política, debido a que India requirió un programa de rescate en 1991— para lograr respaldo externo y hacer frente a los enormes obstáculos internos a las reformas. Sin embargo, ahora, no hay un contrapeso externo a la presión política nacional, que está paralizando una mayor liberalización.
Ahora el Gobierno de India debe considerar las crecientes amenazas a su calificación de crédito, que tiene grado de inversión. Las principales agencias calificadoras se quejan cada vez más de la falta de una estrategia de crecimiento y de los excesivos déficits públicos de India. Sin embargo, el impacto ha sido limitado debido a la habilidad de las autoridades para endosar deuda a los bancos locales, las compañías de seguros y los fondos de pensiones cautivos.
En efecto, este impuesto financiero represivo sobre los ahorradores internos sigue siendo una enorme y opaca fuente de financiamiento del endeudado Gobierno indio. También impide que esos fondos se canalicen a proyectos de inversión del sector privado, que tienen tasas de rendimiento mucho más elevadas que las que ofrece el Gobierno.
Por disfuncional que parezca la Europa descentralizada en estos tiempos, podría ser beneficioso para India ir en esa dirección
La buena noticia en términos económicos es que todavía hay alternativas para reavivar el crecimiento. Aunque India hace bien en no ir al extremo de la liberalización financiera como lo hizo Estados Unidos en las décadas previas a la actual recesión, sí puede hacer muchas cosas sin tomar riesgos inadecuados, como explicó concienzudamente la comisión encabezada por Rajan hace algunos años.
El sector minorista es una fuente de ineficiencia que en efecto supone un enorme impuesto para los pobres de India mediante un aumento de los precios. En lugar de presentar demandas contra minoristas extranjeros como Wal-Mart, India debería estar buscando la manera de emular y beneficiarse de los métodos altamente eficientes de esta empresa. La infraestructura está mejorando lentamente, pero los caminos, los puertos, el acceso al agua y la red eléctrica siguen siendo pésimos en muchas partes del país.
Por supuesto, el Gobierno democrático de India no puede simplemente imponer su voluntad al público y destruir el medio ambiente para crear infraestructuras. No obstante, los obstáculos también incluyen la corrupción de burócratas y políticos en todos los niveles, una amplia red de resistencia a la reforma.
Algunos sostienen que la parálisis del Gobierno central en una democracia de 1.200 millones de personas es inevitable, y que la única forma de dar un nuevo dinamismo a India es mediante el establecimiento de una confederación más flexible de los Estados que la componen. La descentralización liberaría a los Estados con mejor desempeño económico. Además, mediante el combate a la cultura de dependencia de la ayuda pública en los Estados con peores resultados económicos, las regiones más pobres de India podrían beneficiarse también a largo plazo.
Por disfuncional que parezca la Europa descentralizada en estos tiempos, podría ser beneficioso para India ir en esa dirección, incluso cuando Europa lucha por centralizarse más. La descentralización puede parecer una idea poco realista pero también lo parecía la Unión Europea alguna vez. Si la nueva agenda de reformas de Singh vuelve a ser bloqueada, tal vez será el momento para una evaluación más radical.
Kenneth Rogoff, ex economista jefe del FMI, es profesor de Economía y Políticas Públicas de la Universidad de Harvard.
(c) Project Syndicate, 2012.
Traducción de Kena Nequiz.

Buenas noticias...

Rajan será el nuevo gobernador del banco central de India

Este antiguo economista jefe del FMI entre 2003 y 2006 deberá combatir la elevada inflación

 Madrid 6 AGO 2013 - El País, Madrid, España
Raghuram Rajan, nuevo gobernador del Banco de la Reserva Federal de la India / EFE
El gobierno de India ha acordado nombrar a Raghuram Rajan, antiguo economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI) entre 2003 y 2006, como próximo gobernador del banco central. Rajan sucederá a Duvvuri Subbarao por un periodo de tres años y tomará posesión de su cargo el próximo mes, cuando se convertirá en uno de los gobernadores más jóvenes que haya tenido la institución.
El nombramiento de Rajan, que desde 2012 era jefe de asesores del Ministerio de Finanzas, se produce en medio de una caída imparable de la rupia, que ha perdido en los últimos seis mese un 13% frente al dólar. La debilidad cambiaria ha exacerbado las presiones inflacionistas, que alcanzaron el 10% en junio, lo que ha obligado a la entidad a subir los tipos de interés en medio de la desaceleración que atraviesa la economía.El año pasado la economía india registró un crecimiento del PIB del 5%, el menor ritmo desde 2005.
Rajan se hizo famoso en 2005 por advertir a los banqueros centrales del riesgo de una crisis financiera 
Rajan se hizo famoso en 2005 por advertir a los banqueros centrales reunidos en Jackson Hole, Wyoming, del riesgo de una crisis financiera si se continuaba con el proceso de desregulación del sector y lo hizo en medio de un homenaje al expresidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan. Su intervención fue respondida con dudas críticas por cuestionar el legado del banquero estadounidense pero la crisis ha demostrado la corrección sus planteamientos. En la actualidad muchos de sus trabajos versan sobre el impacto económico y social que tiene la creciente desigualdad.

La otra nueva potencia...

La India huye del fantasma de la crisis que la lanzó al libre mercado

 Nueva Delhi 27 AGO 2013 - El País, Madrid, España
Un hombre pasa junto a un cartel anunciador de un establecimiento de cambio de divisas en Bombay, India. EFE/Archivo / EFE

Hace dos décadas la India comenzó a liberalizar su economía y el proceso la catapultó este milenio a un vertiginoso crecimiento, pero hoy el sueño de ser una superpotencia mundial parece esfumarse por su cada vez más delicada coyuntura.
Quizás exageradamente, muchos han comparado la crisis actual con la de 1991, cuando en un episodio recordado con cierta deshonra el gigante asiático pidió ayuda al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial por problemas en la balanza de pagos.
La India era entonces un país autárquico que se abastecía de petróleo a través de Moscú, su gran aliado comercial, pero la caída de la Unión Soviética le obligó a comprar energía en el mercado libre y la Guerra del Golfo cerró el grifo de importantes remesas.
Con una inflación desbocada y una alta tasa de desempleo, Nueva Delhi se quedó ese año con unas reservas de divisas al mínimo -240 millones de dólares-, suficientes para pagar solo dos semanas de importaciones.
El rescate internacional trajo bajo el brazo el mandato de iniciar una serie de profundas reformas económicas, lideradas por el hoy primer ministro, Manmohan Singh -en ese momento titular de Finanzas-, que introdujeron a la India en el libre mercado.
La historia que vino después es conocida: nace esa India moderna, con crecientes núcleos urbanos y grandes centros comerciales, con sus nuevos ricos, la burbuja inmobiliaria, apertura del turismo o la aparición de una pequeña clase media con mayor capacidad de consumo.
El presente milenio registró aumentos exponenciales de la inversión extranjera, amplias subidas anuales de la renta 'per cápita' y un crecimiento del PIB cercano a los dos dígitos.
Un cuento de éxito con el que los líderes indios y parte de la comunidad internacional llegaron a creer que la India, que se veía fuerte ante la crisis financiera global, podría codearse con China.
Hasta 2011, año en el que empezó la caída gradual de los indicadores macroeconómicos.
El PIB se desaceleró -en 2012-13 fue un 5 %-, la producción industrial se apagó y las exportaciones se estancaron.
Todo ello en una fase ampliamente criticada por los analistas de extraordinaria pasividad reformista, en el segundo mandato de un Singh que hasta hacía poco había vestido el traje de artífice del milagro económico.
Con la explosiva crisis de divisa actual -la rupia se ha depreciado un 18 % frente al dólar desde mayo-, algunos expertos temen consecuencias mayores.
El Gobierno, que en las últimas semanas ha liberalizado sectores de su economía para atraer inversiones a la desesperada y al tiempo ha restringido la salida de capitales del país para frenar la devaluación, insiste en restar dramatismo.
"No hay motivo para el pánico que se ha instalado en el mercado de divisas y que altera otros mercados. Confiamos en que la estabilidad regresará y que podremos trabajar en promover las inversiones y el crecimiento", dijo la semana pasada el ministro de Finanzas, P.Chidambaram.
En la misma línea, el gobernador del banco central (RBI), D. Subbarao, afirmó que las reservas de divisa extranjera son "adecuadas" y que las medidas tomadas deben atajar "la volatilidad".
Los críticos, sin embargo, apuntan al elevado déficit por cuenta corriente del país (4,8 %) y subrayan que la devaluación de la rupia repercutirá en la inflación que las autoridades se han esforzado en controlar estos años incluso a costa de crecer menos.
Para el profesor Ramkishen S. Rajan, de la Universidad George Mason (EEUU), "la falta de claridad en la intervención del RBI ha añadido incertidumbre" y se ha entrado en una "espiral viciosa de depreciación que conduce a retener capitales hacia la India".
"Este Gobierno pierde credibilidad entre los inversores y nadie quiere tomar grandes decisiones hasta que haya más claridad", argumentó a Efe Rajan, que recordó que en 2014 hay unas elecciones generales muy abiertas.
Pero el economista evitó hacer comparaciones con 1991, pues aquella crisis "se debió a un largo número de años de políticas macroeconómicas insostenibles".
Si bien es cierto que en cuatro meses las reservas se han menguado en 18.000 millones de dólares, el Estado aún tiene 278.000 millones en las arcas y la confianza de una diáspora de 20 millones de indios que al año aportan un cuarto de esa cantidad en remesas.
Y a pie de calle, de momento, llama más la atención la elevada inflación de un producto básico como la cebolla, algo problemático en un país donde la mayoría gana menos de dos dólares al día.
"La India es un país grande, no hay que preocuparse tanto. Dime dónde consigue uno un interés bancario del 10 % por sus depósitos. Si eso es crisis...", zanjó Sanjay Adlaka, propietario de una tienda de textiles, pese a admitir que sus beneficios se reducirán este año por el encarecimiento de las importaciones.